




14 de Febrero, noche de enamorados, mucho calor y un cielo estrellado en el Palacio Sans Souci, ¿qué más se puede pedir?
Los novios vivían en Filadelfia y decidieron venir a casarse a Buenos Aires con un casamiento súper romántico en honor a la fecha.
En las mesas, cintas de organza y de strass, y cajitas decoradas con flores y moños se pensaron especialmente para los invitados. En la mesa principal, se utilizó vajilla de insectos de Ana Pastor y una lluvia de detalles pensados para no pasar desapercibidos. Las flores que se eligieron como protagonistas fueron las hortensias frescas, la flor preferida de la novia, y por eso la ambientación se pensó en la gama de esos colores: verde, celeste y lila.
Para enfatizar la noche, se desparramó conffeti brillante con forma de pequeños corazones en las escaleras de la vieja mansión, rodeada de lámparas con caireles y muchas velas.
El jardín del Palacio se ambientó con gazebos, living blancos de estilo y faroles especiales extendidos por el parque o colgando de los árboles.
Mucho romanticismo, luces tenues, aromas especiales y un clima único en la noche de San Valentín. Cómo para no enamorarse...