



En esta ambientación realizada por Male y Titi Funes el color reinante fue el azul marino.
Estas ambientadoras lograron, esgrimiéndose de diversos recursos, plasmar este color y hacerlo el sello de esta fiesta utilizándolo tanto en las flores como en varios objetos decorativos. Al mismo tiempo, para los livings, se eligieron almohadones con diseños botánicos y rayados marinos que seguían esta paleta.
En cuanto a flores, el delphinium, caracterizada por su color azul y lavanda intenso, fue la flor elegida para los centros de mesa y para los arreglos más altos.
Para el cocktail, se ubicaron diversos juegos de livings tapizados en género blanco combinados con mesitas y sillas de hierro patindas que otorgaban un look romántico y antiguo al conjunto. No faltaron grandes cantidades de velas ubicadas tanto en faroles de hierro blanco como en candelabros, arañas y chimeneas.