











Male y Titi Funes, ambientadotas con sello propio, una vez más, cumplieron el sueño de un CASAMIENTO PERFECTO.
“Fue un casamiento especial. No hubo tanto tiempo de preparación. La novia sabía perfectamente lo que quería,” explica Male Funes, la ambientadora.
Con el marco natural e imponente de la cancha de golf de Martindale, se ofició la ceremonia religiosa. Al pie de la cancha, los novios dijeron: “Sí, quiero”. A través de una gran escalinata de piedra repleta de farolitos blancos, los invitados accedían a la ceremonia en donde no faltaron detalles de estilo y buen gusto como sillas de madera blanca, baldecitos patinados, bouquets de claveles y un altar de lujo con mantel de hilo antiguo y flores y más flores…
En la fiesta, los tonos pasteles fueron los protagonistas de la déco. Se usaron los verdes malvas y la gama de los rosados. Para la recepción en los jardines se planearon livings blancos con almohadones en diferentes medidas y formas: algunos cuadrados, otros rectangulares y tipo caramelo. El detalle lo dio un camastro gigante en el centro del jardín. Y, el toque shabby, fueron las mesitas de madera blancas estilo francés con mantelitos de panamá a rayas y canastas de mimbre pintadas de blanco con peonías rosas.
En la carpa, a los costados de la pista, la novia optó por el confort de varios juegos de livings. Sobre ellos, caían arañas de hierro símil antiguas revestidas con hiedra y velas en recipientes de vidrio. Los invitados pudieron hacer un alto en este espacio, pensado para la ocasión.
En un lugar único, rodeados de amigos y familiares, los novios disfrutaron cada segundo del casamiento. A la hora del baile, no dudaron en acercarse a la pista y divertirse al ritmo de las notas tan bien elegidas por los dj´s del grupo Sarapura.
Algunos detalles que definen el carácter de una fiesta romántica al aire libre:
- Delicados manteles blancos cubiertos con otros de colores pasteles.
- Flores frescas rosas, blancas y beige, parecen recién cortadas del jardín.
- Las velas listas para prenderse cuando cae la tarde.
- Canastos de mimbre pintados de blanco, usados como floreros.
- Las mesas y sillas de hierro, en algunos rincones dan el detalle french a la boda.
- Colores suaves como los rosados y verdes claros.
Esta fiesta fue un paraíso de flores frescas y riquísimo perfume. Ítem que no puede faltar en ningún casamiento, y menos en uno al aire libre. Es verdad que las flores se lucen mucho más de día que de noche. Y así fue. En este casamiento las flores fueron protagonistas.
Ficha Técnica:
Ambientación: M&T Ambientaciones
Vestido: Dresscode
Dj: Sarapura
Catering: Club House Martindale
Fotos & Video: Villamil